sábado, 12 de julio de 2008

Balac

22:2 Y vio Balac, hijo de Tzippor, todo lo que había hecho Israel al emoreo. Vayar Balak ben-Tsipor et kol-asher-asah Yisra'el la-Emori.
22:3 Y se atemorizó Moav en gran manera a causa del pueblo, porque era numeroso; y se hartó Moav hasta el fastidio por causa de los hijos de Israel. Vayagor Moav mipeney ha'am me'od ki rav-hu vayakots Moav mipeney beney Yisra'el.
22:4 Y dijo Moav a los ancianos de Midián: "Ahora lamerá esta multitud cuanto está a su alrededor, como lame el buey la hierba del campo". Y Balac, hijo de Tzipor, era rey de Moav en aquel tiempo. Vayomer Moav el-zikney Midyan atah yelachachu hakahal et-kol-svivoteynu kilechoch hashor et yerek hasadeh uValak ben-Tsipor melech le-Moav ba'et hahi.

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Comentario

En este shabat despedimos -con pena, pero con mucha ilusión- a Natan Waingortin, el hijo de nuestro querido rabino Eduardo y de Gachi, su señora. Natan emprende rumbo a Buenos Aires, donde iniciará sus estudios de rabinato. Si bien sabemos que su partida significará una pérdida de luz de la Torá para nosotros, le deseamos todo lo mejor a Natan y confiamos en que a su regreso podrá enriquecernos mucho más.

Este Shabat también le decimos adiós a Sarah, nuestra amiga de los Far'einike Shtatn (Estados Unidos), que nos acompañó estos últimos seis meses, y que ahora vuelve a vacacionar con su familia para luego empezar a estudiar arquitectura en Canadá.

Rab. Eduardo Waingortin - Esta parashá nos presenta varias complicaciones. Por un lado, tenemos que se llama "Balac", pero trata de Bilam, un brujo. Este brujo es además profeta y reconoce a D's. Y aunque trata de maldecir al pueblo de Israel, finalmente lo bendice. Esta bendición, "Ma tovu", la decimos al comienzo de cada servicio en la sinagoga. Pero al final de esta parashá, este mismo hombre recomienda a los reyes de Moab y de Midián cómo llevar a la perdición al pueblo. Además hay una asna que habla... En fin, tenemos varias dificultades que analizar.
En primer lugar, veamos en qué otros lugares de la Torá nos encontramos con profetas no judíos, o con poemas dichos por no judíos.

Alfredo Raphael - Está Paró, el faraón de Egipto, por sus sueños.

Rab. Eduardo Waingortin - También tenemos varias veces poemas en la Torá. ¿Recuerdan cuáles, y quién los dice?

Isabel Mardones - Haazinu, que lo dice Moshé.

Alfredo Raphael - Shirat Hayam, que lo dice Miriam.

Rab. Eduardo Waingortin - En realidad, el Shirat Hayam primero lo dice Moshé, y luego lo repite Miriam con su pandero.
¿Y hay poemas dichos por no judíos? Efectivamente hay uno, muy antiguo, previo a Abraham, que aparece al comienzo de Bereshit, y se refiere a las mujeres de Lemej. Y está Malkitzedek, cohen leEl Elión, sacerdote del Dios supremo, que recibe a Abraham con pan y vino cuando éste llega a Ir Shalem, ciudad donde aquél habitaba.
Pero analicemos la figura de Bilam. Es un brujo que acepta por dinero maldecir al pueblo de Israel. Sin embargo consulta con el D's de Israel lo que debe hacer y D's le habla en sueños. En realidad, igual como lo hacen los demás profetas. ¿Por qué no se lo reconoce como profeta de Israel, si finalmente hace lo que D's le dice? Gachi tiene una respuesta, que dará al final. ¿Qué opinan ustedes al respecto?

Ariel Meneses - Yo encuentro un paralelismo muy fuerte entre la historia de Bilam, y la de Abraham, en Akeidat Itzjak, cuando lleva a su hijo Isaac al Monte Moriá. Ambos ensillan su asno, o su asna, ambos van junto a dos siervos, ambos hacen un camino de tres días, y al final hay un cambio: Abraham no sacrifica a su hijo, y Bilam no logra maldecir, sino que pronuncia una bendición.

Alfredo Raphael - Bilam tenía una conducta inmoral, por eso no está a la altura de los demás profetas.

Rab. Eduardo Waingortin - En realidad, los sabios le endosan una actitud inmoral para justificar la negatividad con que se juzga a Bilam.

Natan Waingortin - Eso es lo mismo que comentamos la semana pasada: tratar de encontrar errores en Moshé.

Isabel Mardones - A mí me llama la antención cómo hay sabios que tienen una pésima imagen de Bilam, y otros que casi lo consideran un justo... No pensé nunca que fuera una figura tan polémica que suscitara tantas opiniones tan diferentes. Y otro punto que me llamó la atención, es que Maimónides y otros pensadores piensan que el episodio con la asna que habla es un sueño, ya que así se explicarían varias contradicciones de este texto. Al principio va en caravana con los señores de Balac, y en este episodio de pronto está solo. De modo que esto sería un sueño, donde surge su conciencia porque sabe que está haciendo lo incorrecto; D's le había dicho que no fuera e insiste en partir.

Ariel Meneses - Otra cosa que encontré es una explicación de por qué Moshé no entra a la tierra de Israel, basado en este episodio de Balac. ¿Cuántas veces golpeó Balac a la asna? Tres. ¿Y cuántas veces golpeó Moshé la roca? Dos. ¿Cuántas veces quiso D's destruir al pueblo y hacer un pacto con la simiente de Moshé para empezar todo de nuevo? Dos. En realidad, si Moshé hubiera golpeado la roca tres veces habría sido funesto, y para evitar que estuviera nuevamente en una situación que pudiera tener consecuencias irreversibles, D's le prohibe entrar a la tierra. Así no existirá la oportunidad de que esto suceda por tercera vez.

Isabel Mardones - Encontré un comentario de Maimónides que parte de este episodio de la asna para prohibir el maltrato a los animales. Pero además vemos que a Bilam no le da lo mismo. Cuando ve al ángel pide perdón, dice "jatati", "he pecado" y reconoce su error.


Natan Waingortin - Esto es lo mismo que pasa con ese cuento jasídoco, en el que dos jóvenes viajan en tren con un anciano al que ningunean y molestan, y cuando llegan a destino y ven la tremenda bienvenida a este abuelo, se enteran que era un importante rabino y le piden perdón... Pasa lo mismo en la actitud de Bilam con la burra, que sólo al notar la presencia del Ángel de D's se arrepiente de su error.


Rab. Eduardo Waingortin - Es verdad, parece un buen chico este Bilam. Y a propósito de la asna, el Pirkei Avot dice que la boca de la asna fue creada al principio, justo antes del primer shabat - Bein Hashemashot -, junto con la boca de la tierra que se traga a Kóraj y un par de cosas más que resultan milagrosas.

Gerard Sommerfeld - Al margen de todo lo malo que sea Bilam, yo prefiero retrotraerme a lo que le sucede a él como canal, cuando trata de maldecir y no puede, cuando de él sólo sale bendición, a pesar de que trate de hacer lo contrario.

Andrés Klein - Tal vez la respuesta está en lo que comentó el rabino anoche en su prédica: cuando uno viene en un avión, desde arriba todo se ve bien y bonito, se ve positivo y perfecto; en cambio al estar a la misma altura, se ve que no todo es tan perfecto, que hay miserias. Cuando Bilam estaba en lo alto del monte, no podía sino bendecir, porque sólo podía ver lo positivo.

Rab. Eduardo Waingortin - Dicen los sabios en el Midrash que si bien estaban en carpas, cada entrada miraba hacia un costado y por eso podían tener su privacidad. En realidad, lo que Bilam veía desde arriba es una imagen de la sociedad que debiéramos construir, donde hay privacidad para cada uno, pero a la vez comunidad, que no nos permite sentirnos solos.

Javier Pizarro - Hay varias cosas paralelas entre Abraham y Bilam. De partida, ambos provienen del mismo lugar, Padan Aram. Eso ya les da una raíz común. Pero en las intenciones de uno y otro se ven las diferencias. En el Talmud, en Masejet Sanhedrin, Bilam es considerado el peor "rashá" de todos, el más malvado de los malvados. Y es por el pecado de Baal Peor, que está al final de nuestra parashá. Como no pudo maldecir, sino que sólo pudo decir lo que D's ponía en su boca, que eran bendiciones para el pueblo de Israel, Bilam entonces urdió un plan para que el pueblo mismo cayera en la perdición. Y para eso les recomendó a los reyes de Moab y Midián que les enviaran las mujeres midianitas, lo cual finalmente fue su perdición. Es por eso que Bilam es considerado un rashá, y además por eso recibe una muerte violenta, por la espada.

Rab. Eduardo Waingortin - Lo que nos dice Javi es muy interesante. Fíjense: después de haber intentado destruir al pueblo desde lo alto, y a través del poder de la palabra, que es lo espiritual y lo más elevado del ser humano, Bilam recurre a lo bajo, al instinto animal de los hombres de Israel, y eso sí lleva a su destrucción.

Dana Kaufmann - Lo que hizo Bilam fue lo peor que podía pasarle al pueblo, porque la peor destrucción es la autodestrucción. Es la más dolorosa de todas.

Natan Waingortin - Yo quiero volver al título de esta parashá, que se llama "Balac", y no Bilam. Es como si olvidáramos a Balac ya que aparece poco, pero es quien está detrás de todo el mal para el pueblo de Israel. ¿De dónde viene todo el miedo de Balac? De que el pueblo de Israel había destruido a los reyes de dos pueblos vecinos, a Sijón melej haemori y a Og melej habashán, y temía que le pasara lo mismo. Pero el pueblo de Israel no había iniciado una guerra ofensiva. Primero había solicitado pasar pacíficamente, sin ir a izquierda o derecha del camino, y pagar por el agua y los alimentos que consumieran. Pero no fue aceptada esa oferta y más bien los reyes los atacaron. El pueblo de Israel los venció y eso es lo que teme Balac. Pero no sería necesaria la maldición. Aparte de lo que hemos comentado otras veces, que para qué pide maldición para el enemigo, en vez de pedir bendición para él mismo. Bastaría con que hubiesen atendido el primer pedido de Israel y dejarlos pasar en paz. Pero si no lo hicieron fue por odio gratuito, y es eso lo que mueve a Balac ahora. Además, la Torá nos dice que "Balac era el rey de ese momento - baet hahí", lo cual es extraño, porque todos los reyes son de ese momento. Más bien, lo que nos quiere decir la Torá , según Rashi que cita el Midrash, es que Balac no era el rey de Moab, sino sólo "en ese momento", porque en realidad había sido designado "rey de emergencia". Parece que tenían mucho miedo.


Rab. Eduardo Waingortin - Lo que nos trae Natan es que en realidad Balac fue un tirano momentáneo que los moabitas importaron de Midián para enfrentar al pueblo.

Claudio Stifel - Exacto. La Torá dice incluso que los sabios de Moab le dijeron a los sabios de Midián que el pueblo de Israel lo lamería como un buey lame la hierba del campo. Y sin embargo de Moab desciende el rey David, por Ruth la moabita, de donde vendrá el Mashiaj.

Isabel Mardones - Es notable que a la luz de esto uno vea lo que dice Ruth, "tu pueblo será mi pueblo, y tu D's será mi D's". Es como que el orden en que expresa su conversión -primero el pueblo, luego D's- toma una nueva dimensión a la luz de lo que estamos viendo ahora.

Gachi Waingortin - La respuesta que yo había leído acerca de por qué Bilam no es considerado un profeta de Israel es por lo siguiente. Si se fijan, Bilam dice antes de hablar: "Palabra de Bilam hijo de Beor, el del ojo que todo ve, el que habla con D's... esto es lo que voy a decirles". Es decir, se presenta como muy orgulloso de sus palabras, y no tiene ningún problema para hablar. En cambio, todos los profetas de Israel no quieren en realidad ser profetas. Cuando D's los llama, dicen, "Ay no, que soy tartamudo", o "es que soy muy chiquito", o escapan, como Ioná... Eso contrasta con la soberbia que muestra Bilam, que está dispuesto incluso a que le paguen por hablar.

Andrea Cuccia - Yo les quería traer algo de actualidad, que creo que encaja con lo que leímos hoy. En la Revista del Sábado de El Mercurio viene un artículo sobre Shai Agassi, un israelí que inventó un auto eléctrico, que tiene la ventaja de ser muy barato y simple de producir y alimentar. En realidad, esta fue su respuesta ante nuestros primos, y ante la maldición de Israel de no tener petróleo. Es nuevamente la misión de Israel transformar la maldición en bendición. Porque si bien es una respuesta para Israel, para no tener que depender del petróleo que no tiene, es también una bendición para todo el mundo, que busca energías alternativas que no contaminen y con eso controlar el cambio climático.

Jorge Urzúa - Esta semana vi también en el diario que le echaban la culpa a Israel por el cambio climático, por haber hecho florecer el desierto y por sus plantas desalinizadoras de agua marina. Se supone que gastan tanta energía que suponen un daño enorme... Me pareció no sólo absurdo, sino que es realmente tratar de ver la bendición como maldición.

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22:8 Y él les dijo: Dormid aquí esta noche y os responderé alguna cosa, conforme a lo que me diga el Eterno. Y se quedaron los señores de Moav con Balaam. Vayomer aleyhem linu foh halaylah vahashivoti etchem davar ka'asher yedaber Adonay elay vayeshvu sarey-Moav im-Bil'am.
22:9 Y se manifestó la palabra de Dios a Ealaam y le dijo: ¿Quiénes son estos hombres que están contigo? Vayavo Elohim el-Bil'am vayomer mi ha'anashim ha'eleh imach.
22:10 Y dijo Balaam a Dios: Balac, hijo de Tzipor, rey de Moav, los ha enviado a mí (a decirme): Vayomer Bil'am el-ha'Elohim Balak ben-Tsipor melech Moav shalach elay.
22:11 "He aquí al pueblo que salió de Egipto y que cubre la faz de la tierra. Ahora pues ven, maldícele para mí; quizá podré así pelear contra él y desterrarle". Hineh ha'am hayotse miMitsrayim vayechas et-eyn ha'arets atah lechah kavah-li oto ulay uchal lehilachem bo vegerashtiv.
22:12 Y dijo Dios a Halaam: No irás con ellos, no has de maldecir al pueblo, porque es bendito. Vayomer Elohim el-Bil'am lo telech imahem lo ta'or et-ha'am ki varuch hu.
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22:26 Y tornó el ángel del Eterno a pasar delante, y se puso en un lugar tan estrecho que no había espacio para desviarse ni a la derecha ni a la izquierda. Vayosef mal'ach-Adonay avor vaya'amod bemakom tsar asher eyn-derech lintot yamin usmol.
22:27 Y como viese el asna al ángel del Eterno, se dejó caer debajo de Balaam. Y se encendió la ira de Balaam, y golpeó al asna con el báculo. Vatere ha'aton et-mal'ach Adonay vatirbats tachat Bil'am vayichar-af Bil'am vayach et-ha'aton bamakel.
22:28 Y abrió el Eterno la boca del asna, y (esta) dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho para que me hayas pegado ya tres veces? Vayiftach Adonay et-pi ha'aton vatomer le-Vil'am meh-asiti lecha ki hikitani zeh shalosh regalim.
22:29 Y dijo Balaam al asna: Porque te has burlado de mí; si hubiera en mi mano espada, ahora mismo te mataría. Vayomer Bil'am la'aton ki hit'alalt bi lu yesh-cherev beyadi ki atah haragtich.
22:30 Y dijo el asna a Balaam: ¿Acaso no soy yo tu asna, en la que has cabalgado desde que existes hasta este día? ¿Acaso ha sido mi costumbre hacer así contigo? Y él respondió: No. Vatomer ha'aton el-Bil'am halo anochi atonecha asher-rachavta alay me'odcha ad-hayom hazeh hahasken hiskanti la'asot lecha koh vayomer lo.
22:31 Y desvendó el Eterno los ojos de Balaam, de modo que vio al ángel del Eterno puesto de pie en el camino, con su espada desenvainada en la mano, y él se arrodilló y se postró sobre su rostro. Vayegal Adonay et-eyney Vil'am vayar et-mal'ach Adonay nitsav baderech vecharbo shlufah beyado vayikod vayishtachu le'apav.
22:32 Y le dijo el ángel del Eterno: ¿Por qué has golpeado a tu asna ya tres veces? He aquí que yo había salido para oponerme a ti, porque venías opuestamente a. mí para irritarme; Vayomer elav mal'ach Adonay al-mah hikita et-atonecha zeh shalosh regalim hineh anochi yatsati lesatan ki-yarat haderech lenegdi.
22:33 y me vio el asna y se desvió delante de mí ya, tres veces. Si ella no se hubiera desviado de mi presencia yo te hubiere matado ahora, y a ella habría dejado con vida. Vatir'ani ha'aton vatet lefanay zeh shalosh regalim ulay natetah mipanay ki atah gam-otchah haragti ve'otah hecheyeyti.
22:34 Y dijo Balaam al ángel del Eterno: Yo he pecado porque no sabía que t estabas de pie, a mi encuentro, en el camino. Mas ahora, si parece mal a tus ojos, yo me volveré. Vayomer Bil'am el-mal'ach Adonay chatati ki lo yadati ki atah nitsav likrati badarech ve'atah im-ra be'eyneycha ashuvah li.
22:35Y dijo el ángel del Eterno a Balaam: Ve con los hombres, mas solamente lo que yo te dijere, eso hablarás. Y se fue Balaam con los señores de Balac.
Vayomer mal'ach Adonay el-Bil'am lech im-ha'anashim ve'efes et-hadavar asher-adaber eleycha oto tedaber vayelech Bil'am im-sarey Valak.

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El texto completo lo pueden encontrar en: Navegando la Biblia II, pinchar en Torah y Haftarot.