sábado, 7 de marzo de 2009

Tetsavé Shabat Zajor

27:20Y tú ordenarás a los hijos de Israel que te traigan aceite de olivas puro, batido, para la iluminación, para encender las lámparas permanentes.
Ve'atah tetsaveh et-beney Yisra'el veyikchu eleycha shemen zayit zach katit lama'or leha'alot ner tamid.
...
28:4Y éstas son las vestiduras que han de hacer: un pectoral, y un efod, y un manto, y una túnica de cavidades, una tiara y un cinto. Y harán vestiduras de santidad para Aarón, tu hermano, y sus hijos, para servirme como sacerdotes.
Ve'eleh habegadim asher ya'asu choshen ve'efod ume'il uchtonet tashbets mitsnefet ve'avnet ve'asu vigdey-kodesh le-Aharon achicha ulevanav lechahano-li.
28:5Y para estas cosas ellos tomarán el oro, y el tejido de lana azul celeste, y la púrpura y el carmesí y el lino.
Vehem yikchu et-hazahav ve'et-hatchelet ve'et-ha'argaman ve'et-tola'at hashani ve'et-hashesh.
28:6Y harán el efod de oro, de tejido de lana azul celeste, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, de obra de artista.
Ve'asu et-ha'efod zahav techelet ve'argaman tola'at shani veshesh moshezar ma'aseh choshev.
28:7Tendrá dos hombreras que se junten en los extremos de él, para que con ellas se unan.
Shtey chtefot choverot yihyeh-lo el-shney ketsotav vechubar.
28:8Y el cinto de adorno que llevará sobre el efod, saldrá de él mismo y será de igual labor: de oro, tejido de lana azul celeste, y púrpura, y carmesí, y lino torcido.
Vecheshev afudato asher alav kema'asehu mimenu yihyeh zahav techelet ve'argaman vetola'at shani veshesh moshezar.
28:9Y tomarás dos piedras de ónix y grabarás sobre ellas los nombres de los hijos de Israel;
Velakachta et-shtey avney-shoham ufitachta aleyhem shmot beney Yisra'el.
...
Comentario

Rab. Marcelo Kormis - Justamente por las descripciones de la parashá de hoy, traje un libro que muestra cómo eran las vestimentas del Kohen Hagadol. Aquí se ve que el Efod tiene unas hombreras para ponérselo, y que el Mehil (túnica) va debajo, y en el borde de esta túnica tiene granadas (bordadas) y campanitas...

Héctor Goldfarb - ¿Cuántas granadas y campanitas tiene?

Rab. Eduardo Waingortin - Ah, si lo pregunta nuestro Gabai es porque ya tiene la respuesta... ¿Cuántas son, Héctor?

Héctor Goldfarb - Son 72, en realidad son 36 pares. Es decir, 36 granadas y 36 campanitas.

Rab. Eduardo Waingortin - El número 36 es muy importante en el judaísmo, no sólo porque es dos veces Jai, sino porque el númer 36 se asocia a los 36 justos que hay en cada generación y que hacen que el mundo subsista. Muy lindo.

Gachi Waingortin - Yo encontré una explicación muy linda sobre los rimonim o granadas y las campanitas. Por un lado, las campanitas tenían que avisar que el Kohen se estaba moviendo (recordemos que entraba solo al Kodesh Kodashim, y si algo le pasaba nadie se enteraría), hacen sonido y las perciben los demás; es como si se proyectaran hacia afuera. En cambio los rimonim son frutos que por fuera no aparentan nada, no tienen ni una forma ni un color muy atractivo, pero por dentro tienen muchos frutitos dulces y jugosos, y por eso simbolizan la riqueza interior. Por eso, las granadas y las campanitas de la túnica del Kohen Hagadol simbolizan su sabiduría para saber cuándo hablar y cuándo no, y el equilbrio entre lo interno y lo externo, y es una enseñanza también para nosotros.

Isabel Mardones - Yo tengo una pregunta. Estaba leyendo en el libro de los Mitos Judíos de Rafael Patai que muchos de estos símbolos en realidad provienen de otras culturas y que en lugar de erradicarlos, lo que se hace es centralizarlos en el Kohen Hagadol, para que no cualquiera los use y no surja la idolatría. Por ejemplo, dice que los Urim y los Tumim eran piedras para echar suertes, pero ahora solamente las tiene el Kohen. Las granadas son un símbolo de la diosa cananea de la fertilidad, y el hecho de agregarlas al traje del Kohen las prohíbe para el resto. Y los cuernos del altar, sobre el que había que pedir perdón y hacer aspersiones, etc., en realidad simbolizan al becerro de oro. Mi pregunta es si ustedes sienten que esto pudo ser efectivo y si podemos entender esta explicación también en un contexto religioso.

Rab. Eduardo Waingortin - Rafael Patai es un gran académico de la Universidad Hebrea, que se adscribe a la corriente de la crítica bíblica, y es muy respetable lo que dice, obviamente considerándolo desde su óptica. Pero es cierto, el judaísmo adopta símbolos de otras culturas y efectivamente es como si las pasara por la mikve para adoptarlas y adaptarlas, pero con una re-significación. El pueblo hebreo venía saliendo de Egipto, donde habían visto sacrificios y animales dentro de cultos divinos, y una serie de cosas que eran idolátricas. Esto lógicamente tiene que haber tenido alguna influencia, y lo que se hace ahora es darle un significado nuevo.

Rab. Marcelo Kormis - Es como lo que decía Maimónides: si se hubiera tratado de extraer completamente los sacrificios de animales, no sólo el pueblo no lo habría entendido, sino que hasta se podría haber rebelado. El hecho de centralizar el culto y hacer que sólo se hicieran sacrificios en el Mishkan era una manera, dice Maimónides, de hacer más fácil que luego se pueda eliminar esta práctica.

Rab. Eduardo Waingortin - Exactamente, y además acá los sacrificios son sólo para D's, con lo que se les da un nuevo significado. Lo mismo ocurre con los Urim y los Tumim: al tenerlos el Kohen Gadol, simbolizan que sólo D's tiene la capacidad de saber el futuro, y que el Kohen Gadol es un canal por el que se manifiesta esta sabiduría de D's.
Pero regresando a la vestimenta del Kohen Gadol, propongo que hagamos una trivia: ¿para quién se vestía, para él, para el pueblo, o para D's? ¿Ninguna de las anteriores? ¿O todas las anteriores?

Gachi Waingortin - Yo creo que lo hacía para él y para el pueblo. Es como cuando te vistes festivamente, para asistir a una festividad o a un evento, la ropa te hace sentir diferente. Y a la vez, el estar vestido así para un matrimonio, por ejemplo, también indica que te preocupaste de vestirte bien porque la ocasión te era importante. Por eso pienso que se vestía para él y para el pueblo.

Gabriela Clivio - Yo pienso que con estas vestiduras se vestía para el pueblo, porque le conferían un aura de autoridad frente a los demás; y eso obviamente también lo debe haber sentido él mismo. Coincido con Gachi.

Rab. Eduardo Waingortin - Los que se han quedado con nosotros para Yom Kipur saben que para las altas fiestas yo uso un talit katán. Y a mí me hace sentir diferente, siento que tengo una responsabilidad muy grande para representar a toda la comunidad, y me imagino que al Kohen Gadol le debe haber pasado algo semejante. El talit katán no se ve debajo del Kittel, pero sí me hace actuar y sentir distinto. El mismo hecho de usar el Kittel en Rosh Hashaná y Yom Kipur también influye; no es un día cualquiera, uno siente esa carga de responsabilidad, y además le da una solmenidad diferente a los servicios. Así es que yo creo que se vestía para sí y para el pueblo.

Javier Pizarro - Si uno mira el calzón de lino, es la prenda más íntima de todas, no se ve, no tiene ni tjélet ni oro ni adornos sofisticados. Es la que tiene más cerca de sí y es blanca y de una tela común, como es el lino. Es casi shleper, y yo creo que eso debe haber sido un factor que le recuerda que debe permanecer humilde pese a toda la fastuosidad del resto del traje. Y en eso, yo creo que se vestía para sí, aunque eso puede haber influido en cómo actuaba frente al pueblo.

Rab. Marcelo Kormis - Yo quiero ir contra lo que han dicho todos...

Todos - ¡Pero cómo!

Rab. Marcelo Kormis - Así es. Yo quiero defender la tesis de que el Kohen Hagadol se vestía para D's, porque tenía una especie de cintillo o vincha que dice, como vemos en esta ilustración, "kadosh l'Adonai". Es decir, que es santo para D's.

Rab. Eduardo Waingortin - Ahhh, eso es muy lindo, Pero en el sentido anterior, yo creo que era para indicar que el Kohen no es santo en sí, sino que es un canal que permite la comunicación con D's.

Teo Arias - Yo quería decir algo, que en realidad no tiene que ver con lo que hemos estado conversando, pero se basa en un comentario que leí esta semana basado en el maftir, cuando Amalek ataca al pueblo de Israel. Este ataque sucede antes de que lleguen al Sinaí a recibir la Torá. Eso es porque Amalek puede tolerar que existan judíos, pero sin la Torá. Los enfría, y logra que los judíos digan, sí me siento judío, pero eso de la Torá me es muy complicado... mejor lo dejo de lado. El segundo tema es que Amalek hace aparecer esto como una casualidad, cuando en realidad todo tiene una causalidad. No podemos pasar por la vida sin entender los por qué y para qué de nuestras acciones; sólo así podremos tener consecuencia.

Rab. Marcelo Kormis - Muy lindo el comentario.

Héctor Goldfarb - Yo tengo otra pregunta. Los jasidim le asignan significado a todas las partes del traje del Kohen Hagadol, y no recuerdo todas, pero sí me acuerdo del cinturón. ¿Cuánto medía? En realidad medía 32 palmos, y su significado es separar los instintos impuros de la parte baja del cuerpo, de la pureza de la mitad superior, donde está el corazón.

Rab. Eduardo Waingortin - En realidad los jasidim siguen usando este tipo de cinturón justamente con ese fin, también acá en Santiago, pero en realidad esta concepción de su significado viene de San Agustín, que separa el cuerpo y el alma, como dos elementos distintos, donde el cuerpo encierra la impureza y el alma la pureza. Pero eso no viene de las fuentes judías tradicionales. En ellas no se hace esa separación que tienen los jasidim. Es por una influencia externa, en realidad. Algunos jasidim, como incluso el Rabi Nachman de Bratslav, mortificaban el cuerpo para no disfrutar. Nosotros solamente mortificamos el cuerpo para Yom Kipur, y sólo con el fin de elevarnos y pedir perdón; pero no es así el resto del año.

Yael Waingortin - Volviendo al texto, yo creo que la Torá abunda en todos estos detalles de cómo debía vestir el Kohen Gadol para que tenga un límite, para que se vista de este modo y no de otro, para que no exagere más allá. Si el texto hubiera dicho, "El Kohen Gadol debe vestirse en forma importante", habría dado cabida a que siempre fuera más y más y más. De esta manera, en cambio, yo creo que la Torá le está señalando cuál es el límite, y no más que eso.

Evelyn Arias - Coincido con Yael y creo que eso nos enseña algo para hoy también. Debemos aprender a vestirnos bien, con sencillez, con un límite, y no exagerar la medida.

Rab. Eduardo Waingortin - Muy lindo lo que nos trae Evelyn, y me recuerda una anécdota. En el primer viaje que hice a Israel con el plan Tapuz, fuimos un grupo de jóvenes a Mea Shearim el viernes a la noche para ver las celebraciones de Shabat. Estábamos buscando un servicio pensando en los horarios de Buenos Aires, tipo 7 y media de la tarde, cuando allá oscurecía muy temprano, porque era invierno. Cuando llegamos estaba oscuro ya, y por supuesto que los servicios los habían hecho hacía horas. Nos encontramos con un hombre que al parecer era el rabino o alguien importante en una sinagoga, y nos hizo abrir su sinagoga. Era una de esas con bancas, donde se estudia, y entonces nos quedamos conversando con él. Otro de los chicos le preguntó, "Y ustedes, ¿por qué se visten así?". Y este hombre respondió algo que no se me ha olvidado: "Porque así no tengo que pensar qué ponerme y me puedo dedicar a temas más importantes". Lo encontré una respuesta muy linda, porque en realidad permite dejar la creatividad para otros espacios y no malgastarlo en "¿qué me pongo hoy?".

Teo Arias - Sí, pero no hay que olvidar lo que vale un kaftán o un streimel... El puro abrigo vale una fortuna...

Gachi Waingortin - Yo creo que no nos tenemos que ir a los extremos, y tampoco es bueno perder la espontaneidad o la libertad de pensar y decidir. El Rabi Nachman de Bratslav se mortificaba haciendo rodar el cuerpo en la nieve, y comía sólo trozos grandes de carne o papillas que colocaba cerca de la garganta para deglutirlas rápido y no tener el goce del sabor... Yo creo que el judaísmo no nos pide eso, sino saber alegrarnos y disfrutar de las cosas ricas y buenas que D's ha creado, con un límite por supuesto.

Rab. Eduardo Waingortin - Sí, pero creo que todavía nos falta responder por qué la Torá abunda en tantos detalles de la vestimenta del Kohen y de los elementos del Mishkán, y eso se conecta con la pregunta de por qué tenemos tantos rituales y por qué debemos rezar tres veces al día... A ver, Elianita, ¿para qué tienes que rezar tanto?.

Eliana Waingortin - Para mi papá... (risas generales).

Rab. Waingortin - ¡Pero cómo! (risas)

Isabel Mardones - Yo tengo una teoría, y es que debemos decir tantas brajot para entrenarnos en un sentido de agradecimiento y de jésed, para hacernos mejores personas.

Rab. Eduardo Waingortin - En realidad la Tefilá es una programación neurolingüística para que vayamos internalizando una serie de cosas, para dejar de lado el egoísmo, y en definitiva llegar a ser personas mejores. Por eso es tan importante rezar todos los días, y no sólo el viernes a la noche y shabat a la mañana. Y en ese sentido, me quedo con la idea de no malgastar tiempo ni energía en pensar cosas que no son importantes, para dejar toda la creatividad para otros temas más trascendentes. Porque si no, al final, como dice el dicho, "die menshn majn die klaider aber die klaider majn menshn", los hombres hacen la ropa, pero la ropa hace a los hombres. 

...
El texto completo lo pueden encontrar en:Navegando la Biblia II, pinchar en Torah y Haftará.

1 comentario:

kadosh dijo...

Me gusta leer este blog y los comentarios de cada participante, los concidero muy importante. Me gusta aprender de los judios. Visité una sinagoga un viernes por la noche y el recibimiento del Shabat fue muy bonito. Con un rabino que mora en Sao Paulo (Brasil), no recuerdo su nombre.